Guía de ciclismo por Alemania
Descubre lo mejor del ciclismo en Alemania, desde el Teufelsberg de Berlín y las vueltas a los lagos de Múnich hasta las subidas de la Selva Negra, las colinas del Taunus y el valle del Mosela.

Alemania es una nación con un profundo cariño por la bicicleta y una gran diversidad de terreno sobre el que rodar. Desde las frías llanuras de la costa del Báltico, pasando por los estados centrales densamente boscosos, hasta las colinas prealpinas de Baviera y las empinadas subidas de la Selva Negra, hay un sinfín de ciclismo excelente esperando ser descubierto.
La relación de altibajos del país con el ciclismo profesional, en gran parte debida a los excesos de los años 90 y 2000, hace que los aficionados internacionales no estén acostumbrados a ver carreras ciclistas en Alemania. Estos eventos suelen ofrecer al resto del mundo una ventana al terruño ciclista de un país: ¿qué es la Grande Boucle sino un anuncio muy popular de las maravillas del ciclismo en carretera francés? En el caso de Alemania, el hecho de que haya poca competición internacional en sus carreteras genera la sensación de un «tesoro escondido» por descubrir. Incluso los propios ciclistas alemanes pueden encontrar muchas sorpresas y alegrías al explorar rincones nuevos de este vasto territorio.
Lo que sigue es, por tanto, una guía para rodar en Alemania. Ni mucho menos exhaustiva, pretende transmitir una idea de las distintas partes del país, empezando, por supuesto, por las dos grandes ciudades en las que Rapha tiene su hogar permanente.

Berlín
Una capital capaz de rivalizar con cualquier otra del mundo. Berlín puede estar impregnada de la historia del siglo XX, pero visitarla hoy es descubrir una metrópolis vibrante y contemporánea. El Clubhouse de Rapha, inaugurado en 2017, se ha convertido en un punto de encuentro para el ciclismo local. Rodar en Berlín y sus alrededores suele ser rápido y llano, y la mayor dificultad la ponen los vientos persistentes y potentes más que las subidas cercanas.
Berlín se encuentra en una zona de Alemania famosa por ser llana, así que las subidas alpinas largas escasean. El Teufelsberg es una colina artificial de 80 metros en Grunewald, construida con escombros de guerra, y es el esfuerzo corto e intenso más conocido de Berlín. Eso sí, tendrás que hacer unas cuantas repeticiones antes de superar la marca de los 1.000 m de desnivel. La cima se utilizó durante la Guerra Fría como estación de escucha, y se pueden visitar, previo pago de una entrada, los edificios abandonados que aún se conservan.

Paradas técnicas
Hemos pedido al equipo del Clubhouse de Berlín algunos consejos locales:
«Berlín tiene una escena cafetera vibrante, pero su cultura ciclista es deliciosamente sencilla. Junto a las cafeterías de especialidad de primer nivel repartidas por Kreuzberg, Mitte y Friedrichshain, y por cualquier otra zona, el verdadero ritual local después de la salida puede tener lugar en el Späti (el omnipresente quiosco de barrio, casi en cada esquina). Una parada rápida y rústica para una Coca-Cola helada o una cerveza después del trabajo sentado en el bordillo es tan esencial como un flat white. Para el espresso perfecto al empezar o terminar cualquier salida, ve directo al Clubhouse de Rapha en Mitte.»
Rutas
Dar vueltas al aeródromo de Tempelhof es casi un rito de paso para los ciclistas berlineses. Ya fuera de uso como aeropuerto, el recinto está sorprendentemente cerca del centro de la ciudad y a solo siete kilómetros del Clubhouse de Rapha. El antiguo edificio de la terminal sigue en pie; el diario británico The Guardian lo describió en su día como «un enigma magnífico y cautivador». Es un destino popular tanto para turistas que no van en bici como para quienes quieren meter sus sesiones diarias de series. Por eso, la mayoría de los ciclistas locales evitan el lugar los fines de semana y lo usan, en cambio, para un entrenamiento rápido y concentrado de camino a la oficina o de vuelta.
Para una salida más larga y salir de los límites de la ciudad, escapa del centro de Berlín yendo hacia el oeste desde el Clubhouse de Rapha, atraviesa el Tiergarten y dirígete al histórico bosque de Grunewald y a Potsdam. La torre de Grunewald es una parada muy popular, ya sea para una foto rápida o para tomar algo en el biergarten cercano. Una vez fuera de la zona urbanizada de Berlín, atraviesas el Düppeler Forst antes de llegar a la pequeña ciudad de Potsdam, a veces descrita como la hermana pequeña de Berlín. Desde allí puedes seguir las orillas del Templiner See, cruzar en un transbordador de cable de los de toda la vida y volver por el lado opuesto del agua. Con 85 km y prácticamente llana, es una salida rápida y divertida que muestra buena parte de lo que ofrece la capital alemana.

Múnich
Munich, segunda sede de Clubhouse de Rapha en Alemania, es la ciudad más grande de Baviera y está al alcance de algunas de las mejores carreteras de montaña del país. Al sur, los Prealpes actúan como una obertura de aire alemán antes de ceder el paso a sus hermanos mayores suizos y austriacos, mientras que pueblos y ciudades pintorescos salpican el país en todas las direcciones.
Rutas sugeridas
El circuito del Perlacher Forst es un clásico de todos los tiempos en el repertorio colectivo de rutas de los ciclistas de carretera de Múnich. Con 56 kilómetros y 360 metros de desnivel, es una buena salida para estirar las piernas, perfecta para los días de recuperación. Sale de la ciudad por un carril bici construido expresamente, que atraviesa en línea recta las zonas más profundas del bosque. Si lo haces en bici de carretera, saldrás brevemente del bosque y bordearás Oberhaching, una comunidad rural de gente que viaja a diario a la ciudad, antes de volver a sumergirte entre los árboles rumbo a la garganta del río Isar en Dürnstein. Aunque hasta este punto has ido ganando altitud de forma gradual y constante, la subida desde la garganta hasta Schäftlarn es la primera y única vez en que la pendiente realmente aprieta en esta ruta. Además de su historia olímpica, la abadía de Schäftlarn, fundada en el siglo VIII, se encuentra al pie de la subida. En Wangen te unes a la ruta ciclista Olympiastraße y puedes darlo todo hasta volver a la ciudad, con una suave pendiente descendente que ayuda a mantener las ruedas en movimiento.
La vuelta al lago Wörthsee es una gran jornada, durante la cual puedes disfrutar de las vistas de los Alpes en el horizonte y de las brillantes aguas azules del propio lago. Desde el Clubhouse de Rapha en Múnich, el circuito tiene 112 kilómetros con 600 m de desnivel positivo. Empieza saliendo de Múnich hacia el suroeste, siguiendo la orilla este del río Würm hasta la localidad de Gauting. Allí cruza el río y prepárate para un tramo corto y contundente hasta Königswiesen; es solo un kilómetro, pero tiene algunas pendientes empinadas, en los dobles dígitos bajos. A partir de aquí comienza la parte principal de ascenso de la ruta, con una subida constante hasta el punto más alto del recorrido. Buena parte del camino hasta el lago transcurre por carriles bici específicos. En Erling puedes elegir entre dar la vuelta completa por el lado oeste del lago o dirigirte al norte y recortar unos 10 kilómetros del total de la jornada. Desde el extremo norte del lago puedes mirar atrás a través del agua y ver la silueta de los Alpes alzándose en la distancia. El regreso hacia Múnich transcurre en gran parte por terreno ondulado y entra en la ciudad por el Kreuzlinger Forst.
Otros lugares para hacer ciclismo en Alemania
El ciclismo en Alemania no se limita solo a estas dos ciudades, ni mucho menos. Vayas donde vayas por el país, y elijas la bici que elijas, hay algo para todos, y hay tanto por explorar que quizá nunca llegues a verlo todo.
Fráncfort y Eschborn
Famosas por acoger «la clásica alemana», la Eschborn-Fráncfort, estas dos localidades estrechamente vinculadas se encuentran en el estado alemán de Hesse. El recorrido de la carrera ha sido históricamente sinuoso y con numerosos circuitos por la extensa cordillera del Taunus, al noroeste de Eschborn, con una llegada llana en el centro de la propia Fráncfort. Un ganador típico es un especialista en clásicas, explosivo y buen escalador. Para un aficionado, las carreteras de Hesse son una buena prueba para las piernas de escalador, siendo el Feldberg el punto más alto, con 857 m. El estado es uno de los más boscosos de Alemania y, por ello, hay muchas rutas adicionales por explorar en bici de gravel: pistas forestales, senderos de MTB y carriles bici específicos.
La Selva Negra / Schwarzwald
En el extremo suroeste del país se encuentra el mundialmente famoso parque nacional de la Selva Negra (Schwarzwald). La región limita con Suiza y, como era de esperar, el ciclismo en la Selva Negra ofrece numerosas oportunidades para acumular kilómetros de subida. El puerto de Kandel es el ascenso definitivo de la región, apodado a veces el Alpe d’Huez de la Selva Negra, y lo mejor es afrontarlo desde la localidad de Waldkirch. Friburgo es la ciudad en la que se instalan la mayoría de los ciclistas visitantes, y se ha convertido en una especie de centro no oficial de las aventuras en bici por la Selva Negra. Pásate por Bächle, en el número 38 de Friedrichring, para tomar un café antes o después de la salida.
El valle del Mosela
Con su nacimiento en Francia y formando parte de la frontera geográfica entre Luxemburgo y Alemania, el valle del río Mosela es famoso por el vino blanco que se cultiva en los viñedos junto a sus orillas. Hay viticultura en el valle desde el siglo V a. C., y algunos viñedos escarpados en bancales se remontan a hace 2.000 años. El suelo de la zona, rico en pizarra, absorbe el calor durante el día y lo libera lentamente por la noche, lo que aporta un sabor especiado y mineral. Los vinos grand cru de la región destacan por su excepcional delicadeza y su menor graduación alcohólica. Aunque el valle es un destino menos conocido para el ciclismo, la belleza del tramo alemán, mientras el Mosela desciende para encontrarse con el Rin, es innegable. Las rutas son, por lo general, algo más relajadas que las de otras regiones que hemos mencionado, y eso puede ser algo bueno si piensas probar los vinos locales por el camino.

La guía Rapha para vestirse por capas ante el clima siempre cambiante de Alemania
En Alemania hay un dicho famoso: «Du bist doch nicht aus Zucker». Significa «no estás hecho de azúcar» y se emplea sobre todo para expresar que no pasa nada por salir bajo la lluvia. Interpretado de forma más literal, quiere decir que no te vas a derretir por mojarte un poco. Con unas condiciones climáticas muy variables en un país muy grande y geográficamente diverso, los ciclistas alemanes están acostumbrados a rodar bajo la lluvia, con viento e incluso con nieve. El secreto para hacerlo con comodidad en cualquier condición es vestirse por capas.
Los inviernos de Berlín son siempre fríos, mientras que en pleno verano las temperaturas pueden llegar a los 39 °C. Las ciudades del este suelen recibir menos lluvia al año que las del oeste, pero ruedes donde ruedes, conviene llevar varias prendas que puedas quitarte y ponerte según lo requiera la situación.
La mejor chaqueta Rapha para rodar con lluvia
La Pro Team GORE-TEX Lightweight Rain Jacket II combina la inigualable experiencia ciclista de Rapha con la tecnología insignia del principal fabricante mundial de protección para exteriores. Confeccionada con tejido GORE-TEX ligero de tres capas certificado por Black Diamond, te protege durante toda la salida y cumple el exigente estándar de impermeabilidad del propio GORE-TEX, con más de 28.000 milímetros de columna de agua. El tejido es ligerísimo, de 58 g/m².
Con un nivel de protección impermeable similar, la Brevet Lightweight GORE-TEX Jacket es otra opción fantástica. Se diferencia sobre todo en el corte: está diseñada para acomodar bolsillos del maillot completamente cargados y minimizar el tiempo de parada, en línea con su lugar en nuestra línea Brevet de ultra distancia y resistencia. Ambas chaquetas están totalmente libres de PFAS.

La Pro Team Thermal Jacket es una prenda de invierno de alto rendimiento para las largas sesiones de entrenamiento de los meses fríos. Su función principal es mantenerte caliente gracias a una membrana cortavientos en el frontal, los hombros y los brazos, pero además cuenta con un tratamiento C0 DWR que la protege de los elementos. Una cremallera de doble sentido te permite controlar el flujo de aire cuando estás en pleno esfuerzo.
Según la temperatura y las condiciones previstas, puedes llevar el Brevet Merino Long Sleeve Jersey III debajo de la chaqueta o solo. El merino es un material técnicamente excelente para la ropa de rendimiento, porque equilibra la termorregulación con la suavidad sobre la piel y las propiedades antimicrobianas. En esta prenda utilizamos nuestro propio Rapha Performance Merino (RPM), que combina lo mejor del merino natural con mejoras aportadas por fibras sintéticas.

En situaciones extremas: cómo mantener las manos y los pies calientes al rodar
Para los días más fríos y húmedos, tus extremidades necesitan protección. Nuestros nuevos Pro Team Shadow Winter Gloves te protegen del frío y la humedad gracias a un puño Storm Cuff de cierre en la muñeca, una membrana microporosa Shadow y un forro activo aislante.
Para los pies, nuestra nueva línea de cubrezapatillas, disponible en versión Winter o estándar. Como cabría esperar, los cubrezapatillas Winter son los más adecuados para rodar con mal tiempo. Cuentan con neopreno de 3 mm de grosor forrado de forro polar. La versión estándar utiliza neopreno de 2 mm con interior afelpado, lo que la hace notablemente más ligera que la versión de invierno.

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