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The Forgotten Trails - an essay by Dillon Osleger

Los Senderos Olvidados

Pedaleando hacia un futuro sostenible para los senderos con Dillon Osleger, deportista Rapha y director de la Sage Trail Alliance.

25 February 2022

La defensa de unos senderos sostenibles comienza con un amor profundo por la tierra. Dillon Osleger lo sabe muy bien. Entre su trabajo diario como Director Ejecutivo de la Sage Trails Alliance de Santa Barbara y su trabajo como voz cantante de la administración de tierras para la bici de montaña, sigue encontrando tiempo para mover tierra – tanto como experto con la azada y como auténtico ciclista que va rápido.

Dillon se parece mucho a una versión en ciclista de montaña del Lorax de Seuss; un apasionado y optimista defensor de las tierras por las que nos gusta ir en bici. De hecho, es difícil no sentir la inspiración por el futuro de los senderos – y el futuro de esta Tierra a la que tanto queremos – cuando leemos sus palabras. En su ensayo Forgotten Trails (senderos olvidados), Dillon explica cómo no siempre hace falta construir nuevos senderos, sólo desenterrar los antiguos.

Senderos Olvidados

Texto: Dillon Osleger

Sigo el testigo de quienes estuvieron antes que yo. El resultado de mi trabajo no es mío, tampoco suyo, es representativo del lugar por el que todos hemos trabajado para poder recorrerlo. El trozo de tierra que cavo, los árboles que corto en dos y los ríos por los que tiendo puentes están marcados en algunos mapas, pero en otros no. Y no todos los senderos que construyo son resultado de mi trabajo o mi diseño.

Como cualquier otra persona, crecí y descubrí las bicis porque me hacían disfrutar. No me importaba si la franja de tierra que seguía se había creado por la mano del hombre o de cualquier otro modo. Mis primeras bicis de montaña eran de acero, en el mejor de los casos tenían horquilla de suspensión de elastómeros de 100 mm y desde luego que no tenía ninguna ciclocomputadora montada en la potencia.

Si algo destacó, fue la cantidad de senderos que encontré en mapas viejos. Ya no aparecen en ninguna aplicación o en documentos de planificación para crear senderos. Pero no hizo falta mucho tiempo para darme cuenta de que esos senderos olvidados me gustaban mucho más que los que hay en internet.

Los senderos de la época de los Grupos Civiles de Conservación (años 30) eran empinados, rocosos y se adentraban mucho en el campo. Los senderos creados por la gente indigena (hace más de 3000 años) seguían caminos sinuosos por los valles hasta cimas y prados. Los senderos de mapas de tendido eléctrico (años 1800) llevaban a cabinas destartaladas y minas de la fiebre del oro. Y como los destinos de estos senderos dejaron de tener interés, el gobierno simplemente los borró de los mapas publicados y dejó de mantenerlos.

A lo largo de las décadas, los gastos gubernamentales en el mantenimiento de senderos ha menguado y el interés público por los senderos y la naturaleza se ha desvanecido, dejando que estos senderos sean engullidos de nuevo por la naturaleza. Hoy, hay más de 250.000 kilómetros de senderos en Bosques Nacionales en los Estados Unidos, pero sólo se mantienen 80.000 kilómetros. ¿Qué pasa con el 70% restante? El gobierno ha declarado que necesitaría 313 millones de $ más para repararlos.

Y es por eso que estoy aquí cavando un tramo que ya no aparece en los mapas. Desde lo alto de Pine Mountain voy al norte hacia el Desierto de Mojave, destaca una combinación de pinos y abetos, algunos quemados hace tiempo y algunas generaciones más jóvenes. Aquí, el sendero está bajo una capa de suciedad, sólo pudiendo identificar el recorrido con algunos viejos troncos transversales cada pocos centenares de metros.

Pero bajo la suciedad, discurre durante ocho kilómetros, serpenteando entre cactus, descendiendo en picado bajo los pinos y arañando el camino entre la maleza. Con 1066 metros de descenso, curvas empinadas de arena, paso por crestas y grandes jardines de piedras, se puede conectar con otros dos senderos históricos restaurados para crear una ruta de 30 kilómetros de senderos y 3.600 metros de descenso.

Todos estos años trazando mapas bajo la luz de una estufa y buscando nuevos senderos con mi bici no han sido actos para avanzar hacia delante, si no en círculos, profundizando más con cada nueva pasada. En ciclos, como las estaciones. Tanto si es un camino rápido a una nueva ruta o encontrar un sentido más profundo en los propios senderos, hay multitud de recorridos olvidados en la maleza, simplemente esperando a ser descubiertos.

Dillon Osleger es Maestro en Ciencias de la Tierra por la University of California Santa Barbara, Licenciado en Geología y Ciencias de la Nieve por la Montana State University, materías secundarias en Hidrología y Astrobiología/Física y es Director Ejecutivo de la Sage Trails Alliance, a la que Rapha está orgullosa de apoyar con fondos.

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