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Abrazos

Presentando a los reyes de las montañas

20 August 2017

ABRAZOS es un nuevo documental Rapha que celebra la cultura del ciclismo en Colombia. Sus protagonistas son los grandes, ciclistas que definieron el deporte en su nación y que siguien siendo inspiración para la generación actual de jóvenes escarabajos Conócelos a continuación.

LUCHO HERRERA

El primer sudamericano en ganar una Gran Vuelta y ganador de la clasificación de la montaña en el Tour de France, Giro d’Italia y Vuelta a España, Lucho Herrera es el mejor escalador que Colombia haya creado jamás.

El Jardinerito fue ocho veces ganador de etapa en Grandes Vueltas y el ganador de la clasificación general de la Vuelta de 1987, pero sin duda su mayor éxito fue el ser un pionero al abrir camino para que los ciclistas colombianos compitieran - y fuesen respetados - en Europa.

Lucho demostró que los ciclistas colombianos, a los que no se tenía en consideración, tenían piernas y cabeza para vencer a cualquiera, y sus victorias están grabadas en los corazones y las mentes de sus compatriotas.

En el Tour de 1985, desde Morzine a Avoriaz, derrotó a Hinault por siete segundos. Más tarde, esa misma semana, levantó los brazos de nuevo en St-Etienne, con la sangre cayéndole por la cara. En 1987, se hizo rey de Covadonga, desbancando a otro ‘Rey’, Sean Kelly, ganando la etapa en su camino a la victoria en la clasificación general y de la montaña. Entonces llegó el Giro de 1989, donde se abrió caminio entre una densa niebla para conseguir la victoria de etapa en las nieves de Tre Cime di Lavaredo. Fueron victorias que forjaron la leyenda de Lucho.

Extremadamente reservado por naturaleza, Herrera fue la caricatura de un humilde individuo del campo colombiano. Cuando hablaba, lo hacía selectivamente y en tono silencioso, prefieriendo comunicarse con su pedaleo.

También era extraordinariamente duro, a diferencia del arquetipo de los pequeños y frágiles escaladores, teniendo lo que los colombianos llaman berraquera (la habilidad para conseguir grandes logros por el coraje y determinación innatos), a raudales. Quizás fuese esto, por encima de cualquier otra cosa, lo que permitió a Lucho Herrera sobreponerse a tantas cosas, conseguir tantas cosas.

JOSÉ PATROCINIO JIMÉNEZ

José Patrocinio Jiménez estaba enfadado, diciéndole a su compañero de equipo Edgar Corredor que “dejase de ser un gilipollas” en la salida del Tour de France de 1983 Un intimidado Corredor había estado pidiendo autógrafos a destacados ciclistas Europeos, haciendo que Jiménez le dijese que parase, diciendo: “Somos tan buenos como ellos.”

Corredor tenía motivos para estar nervioso. Aquél Tour fue la primera vez en la que los escarabajos (el apodo que se daba a los ciclistas Colombianos) competían juntos en la gran prueba. Aficionados con poco conocimiento de las tácticas europeas, mirados por encima del hombro por el pelotón e incluso discriminados racialmente por compañeros ciclistas, los colombianos llegaron con pocas esperanzas.

Afortunadamente, tenían a Jiménez, un corredor explosivo que plantó batalla cuando la carretera se empinaba. Terminó 17º en la general y 2º en la clasificación de la montaña después de haberla liderado antes. Incluso acabó 2º en una cronoescalada al Puy de Dôme tras el legendario español Pedro Delgado.

Precursor de los logros de Lucho Herrera, sus actuaciones fueron importantes para el futuro del ciclismo colombiano. Dejando a Robert Millar en el Col du Tourmalet en una etapa, Jiménez demostró que un colombiano podría ser, el día apropiado, el mejor escalador. Dio confianza a sus compatriotas - y compañeros ciclistas - escuchando la radio en sus casas.

Potseriormente, Patro se hizo profesional con un equipo español, terminando séptimo en la Vuelta, antes de volver al ahora legendario equipo Café de Colombia, donde fue el capitán en la carretera durante los años de gloria de Lucho..

Con un abultado armario de 500 trofeos y viviendo todavía en Boyacá, Jiménez continúa ganándose la vida con el ciclismo, conduciendo a fotógrafos por las mejores carreras de Colombia. Y sigue siendo un gran amigo de Lucho.

MARTÍN RAMÍREZ

La historia de cómo Martin Ramírez ganó el Critérium du Dauphiné de 1984 es bastante extraordinaria. El Negro corría para Leche Gran Vía, el segundo mejor equipo colombiano tras el arrasador Varta de Lucho Herrera, y sólo recibieron la invitación para competir en Francia después de que el Varta no pudiese mandar un equipo.

Ese verano fue también el del primer viaje de Ramírez a Europa, pero estaba en muy buena forma y consiguió el maillot de líder después de pocos días. En la última etapa, la leyenda francesa Bernarn Hinault estaba desesperado por ganar, intentando todos los trucos ruines que pudo para acabar con Ramírez. Según Ramírez, el cinco veces ganador del Tour de France insultó al colombiano gritando “cocaína” y esnifando repetidamente, probó los frenos de golpe en un intento de que Ramírez se cayese detrás suyo y envió a sus compañeros de equipo para darle puñetazos y codazos.

Pero El Negro - todavía corredor aficionado en aquella época- defendió su terreno, atravesando la línea de meta llevándose la más inesperada y brillante de las victorias. Aún mejor, tras recibir aquella tarde una llamada telefónica del presidente colombiano Belisario Betancur, Ramírez castigó al líder de su nación diciendo: “Nuestros atletas necesitan reconocimiento y apoyo constantes, no sólo en sus momentos de gloria.” Unas semanas después, se presentó un decreto gubernamental diciendo que el gobierno daría un mayor apoyo al ciclismo.

El año siguiente, Ramírez ganó el Tour d l’Avenir, la segunda carrera más importante en Francia por aquel entonces, y recibió otra llamada telefónica presidencial al llegar a meta. Esta vez, Ramírez defendió sus propios intereses, pidiéndole a Betancur que anulara las tasas que se veía obligado a pagar por una casa que recibió como premio al ganar la Dapuhiné del año anterior. De nuevo, Betancur aceptó y Ramírez tuvo su casa a cambio de aparecer en algunos anuncios estatales en TV.

Para 1990, El Negro se había retirado y empezado su propio negocio, pero sigue teniendo hambre de victoria, compitiendo regularmente en la Vuelta a Colombia de categoría master

ÓSCAR VARGAS

Un hombre para quien el ciclismo le ha dado y quitado tantas cosas, Óscar Vargas dejó Colombia con tan sólo 21 años para correr en el equipo español Kelme en 1985. Envalentonado por el camino recorrido antes que él por los Herrera y Jiménez, los éxitos del antioquiano en Europa culminaron con la tercera plaza de la general y el maillot de la montaña en la Vuelta a España de 1989.

A pesar de haber hecho su vida en España, Vargas no se olvidó de la violencia que empapaba Colombia durante aquellos años. Trágicamente, a su padre lo mataron unos asesinos y el propio Vargas recibió llamadas de teléfono con amenazas sin ni siquiera saber por qué. Incapaz de salir de casa para entrenar, se tuvo que retirar antes de tiempo y dejó el deporte, abriendo un negocio de lácteos en Barcelona.

Varios años después y con una situación más estable en Colombia, la federación ciclista nacional pidió a Vargas que regresara como director deportivo para ayudar a desarrollar la siguiente generación de ciclistas de talento. Nunca perdió su amor por el ciclismo y Vargas regresó a su hogar en 2012. Desde entonces ha trabajado para el equipo Manzana Postobón y estará con ellos en la Vuelta a España de 2017.

MARTÍN EMILIO ‘COCHISE’ RODRÍGUEZ

Siendo un adolescente, Martín Emilio Rodríguez, o Cochise, como es popularmente conocido, solía repartir recetas para una farmacia. Pedaleaba por la ciudad de Medellín tan fuerte y rápido que no fue muy sorprendente que un entrenador ciclista le parase y le fichara.

Cochise era una rareza en el ciclismo colombiano: un rodador completo que podía hacer de todo. Mientras la mayoría de sus compatriotas podían volar cuesta arriba pero hacer poco en todo lo demás, Cochise fue campeón del mundo de persecución individual en pista y recordman de la hora aficionado, así como dos veces ganador de etapa del Giro d’Italia y cuatro veces ganador de la Vuelta a Colombia.

Lo que es más, Cochise competía en una generación previa a Lucho y compañía, compitiendo desde finales de los 60 hasta 1980. Cuando los mezquinos chanchullos políticos hicieron que un celoso miembro de la federación le obligara a renunciar a las Olimpiadas de 1972, Cochise dijo “en Colombia, muere más gente de envidia que de cáncer”, convirtiéndose en una célebre frase, incluso fuera del deporte.

Tras retirarse, Cochise entró en política, trabajando como adjunto cultural en Italia - donde había corrido para el prestigioso equipo Bianchi.

AGUSTIN ‘TINNO’ HINCAPIE

Otro todoterreno de la época de Cochise, Agustin Hincapie compitió en pista y carretera en los años 60 y 70. Aunque, más que la competición, la gran pasión de Tinno eran los cuadros de bici. Se pasaba horas estudiando lo último de los modelos italianos que su rival Cochise Rodríguez traía de vuelta a casa después de competir en Europa.

Canalizando su pasión en su oficio post-corredor, Hincapie fundó Tinno Cycles en 1977 y desde entonces su maestría tanto fabricando cuadros como reparándolos es muy reconocida en Colombia y más lejos. Destacando la estrella venezolana de la pista Efraín Rodríguez, que estableció tres records del mundo de pista en cuadros de Tinno.

LUZ MARINA RAMÍREZ

Otra pionera del ciclismo colombiano, Luz Marina Ramírez, fue parte del primer equipo femenino de ciclismo en carretera de Colombia en 1984. Luzmila era fuerte en el llano y rápida en los descensos, y pudo mostrarlo con los mejores corredores aficionados del país, logrando a menudo puestos entre los diez primeros.

Hoy en día, Luz Marina entrena jóvenes mujeres ciclistas, aunque su otra gran pasión es el cine. La Vereda Films es un colectivo de realizadores de Bogotá que están liderados por Ramírez - te costaría encontrar una figura más inspiradora.

OLIVERIO CÁRDENAS

Conocido como El Terrible, Oliverio Cárdenas fue uno de los grandes velocistas colombianos de los años 70 y 80. Durante sus 18 años de carrera, ganó cinco veces el maillot por puntos de la Vuelta a Colombia y representó a su país por todo el mundo.

Cuando sus piernas de sprinter perdieron velocidad, los talentos de El Terrible se encaminaron a la escalada, lo que sin duda le ayudó en su profesión post-corredor entrenando a Esteban Chaves, el escalador de talento que terminó segundo en el Giro d’Italia del año pasado y también ganó el monumento de un día Il Lombardia.

Cárdenas es profundamente respetado por sus labores de entrenador de Chaves, con quien ha trabajado durante casi 15 años, y ha sido director deportivo de muchos de los equipos domésticos colombianos. Este año, Nairo Quintana le pidió encabezar su equipo UCI Continental de formación, Boyacá es para vivirla.

PABLO WILCHES

Pablo Wilches es la inspiradora figura de una dinastía ciclista. El mayor de ocho hermanos, Pablo podía trabajar todo el día en el campo antes de entrenar por las noches. Dándose cuenta de que quizás podría sustentar mejor a su familia con el ciclismo, Pablo asumió el riesgo de vender el único objeto de valor que poseían, un cerdo regordete, para poder comprar una bici mejor.

Siguiendo a partir de entonces un agotador régimen de entrenamiento, en el que un día típico podía llevarle a pedalear los montañosos 280km entre Faca y Honda, Pablo desarrolló una impresionante fuerza física y mental. Comenzó a ganar carreras.

Apodado La Bestia por su habilidad para atacar en cuestas empinadas con el plato grande, Wilches corrió tres Tours de France, un Giro d’Italia y cinco Vueltas a España. Como Lucho Herrera, 1987 fue el mejor año de Pablo. Ganó su primera y única Vuelta a Colombia, ganando al mismísimo Lucho, y estaba bien asentado entre los diez primeros del Tour de France de aquel año, hasta que tuvo que retirarse en la penúltima etapa.

Don Pablo no era el único Wilches en correr en bici y habiendo inspirado a sus hermanos a seguir sus huellas, los hermanos Pablo, Marco, Gustavo y Ricardo corrieron juntos en el Postobón de 1989. La dinastía “La Wilcheria” continúa hoy en día, ya que Pablo gestiona el Team Wilches, un equipo profesional colombiano en el que corren sus hijos Juan Pablo y Norberto.

JOSÉ DUARTE

Parte de una generación anterior de pioneros colombianos, José Duarte compitió internacionalmente durante su carrera ciclista a finales de los 50 y principios de los 60. Compitió junto a leyendas como Fausto Coppi, haciéndose amigo de ellos, y fue campeón nacional de ciclismo en carretera en 1959, pero es más conocido por los cuadros de bici que ha construido desde que se retirase.

Duarte ha fabricado a mano más de 6.000 cuadros en las últimas cuatro décadas, y sus bicicletas han ganado seis Vueltas a Colombia (más de un tercio del pelotón llevaba bicis Duarte en la edición de 1987) así como el Tour de l’Avenir de 1985. Amigo de apostadores y políticos, Duarte incluso fabricó cuadros para el capo de la droga Pablo Escobar, que tuvo un equipo ciclista en los años 80. Hoy en día, Duarte se acerca a la jubilación, siendo uno de los últimos representantes de la raza en extinción de fabricantes artesanales de cuadros de acero.

Estos perfiles se investigaron usando archivos de periódicos colombianos y el excelente blog Alp & Andes - gracias Klaus.

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